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Resolución Congreso Compañero José “Pepe” Mujica | Fernando Pereira reelecto Presidente del Frente Amplio

Resolución Congreso Compañero José “Pepe” Mujica | Fernando Pereira reelecto Presidente del Frente Amplio

Resolución General del VIII Congreso

El Frente Amplio culminó el VIII Congreso, “Compañero Pepe Mujica”, en homenaje a quien desempeñara un papel determinante en el crecimiento de nuestra fuerza política, fuera el segundo Presidente de la República electo por el Frente Amplio y se convirtiera en un referente popular cuyo legado se constituyó y se sigue constituyendo para decenas de millones de luchadores y luchadoras en todo el mundo, en una referencia del humanismo y de los valores de la izquierda, reafirma hoy los principios antioligárquicos, antiimperialistas, antipatriarcales y antirracistas que, como coalición-movimiento, guían nuestro accionar político permanente.

El Congreso que, en primer lugar, reafirma el carácter democrático de nuestra fuerza política, fue un proceso unitario y participativo de elaboración y discusión política de 4 meses, del que participaron más de 12 mil compañeras y compañeros, en cientos de asambleas de Comité de Base en todo el país y en las Comisiones de trabajo. Participaron del Congreso más 2 mil delegados y delegadas titulares y mil más entre delegados suplentes e invitados. Se presentaron más de 2 mil mociones a consideración del Congreso y se incorporaron cientos de aportes al documento final, la mayoría respaldas con un amplio consenso. El FA ratificó, en la práctica, que como decía Líber Seregni, somos una fuerza democrática y democratizadora. En tiempos en que se cuestiona la política y la democracia, las y los frenteamplistas la construimos y la defendemos practicándola.

Enfrentar la desigualdad es una seña de identidad de la izquierda, parte central de su razón de ser, también ha sido y es un centro de la acción de los gobiernos del FA. Que 100 mil uruguayas y uruguayos hayan superado la línea de la pobreza en un año, es un hecho relevante, un logro de toda la sociedad, y hace mejor al Uruguay. Ese avance democrático es fruto de la creación de puestos de trabajo, en particular de empleo femenino y de la formalización del empleo; del crecimiento de los salarios, en particular de los salarios más bajos; del crecimiento de las jubilaciones, en especial de las más bajas; de la contención de la inflación y de una batería de políticas públicas: el aumento en monto y cobertura del Bono Crianza y de las Becas Butiá, el Bono de Inicios de Clase, la duplicación de la cobertura alimentaria en la Enseñanza Media, el despliegue de políticas sociales de acompañamiento frente a las situaciones de mayor vulneración y el impulso de iniciativas de desarrollo socio-laboral y socio-educativo en los barrios, entre otras acciones que, con perspectiva comunitaria y con mayor presencia territorial, se vienen llevando adelante. No es solo un logro del gobierno, es fruto también de la movilización y acción política de las y los frenteamplistas y de la lucha del movimiento popular, a través de las organizaciones sociales, del movimiento sindical y de un amplio entramado de iniciativas de participación y protagonismo ciudadano. La reducción de la pobreza y el abordaje de sus causas, expresa con claridad que hay dos proyectos de país y cuáles son las prioridades del proyecto que impulsa y construye el Frente Amplio. El trabajo sistemático e intersectorial dirigido a la primera infancia, la infancia y la adolescencia, con prioridades claras en desarrollo social, vivienda y salud, así como el despliegue de acciones en todo el país para dar respuesta a la emergencia y a las expresiones más extremas de la fragmentación social, también perfilan con nitidez nuestro proyecto de país y dan cuenta de un cambio de rumbo. 


A más de 55 años de unidad de la izquierda uruguaya, forjada y consolidada en la movilización popular, este Congreso es reafirmación de los principios y valores que constituyen y sostienen nuestro proyecto político, así como bandera de esperanza que invita al desafío de soñar y luchar junto a nuestro pueblo por el logro de un nuevo ciclo de gobiernos de izquierda, populares y progresistas.

Nuestro proyecto de país tiene hondas raíces en los principios fundacionales del Frente Amplio: el artiguismo, el antiimperialismo y la vocación transformadora al servicio de las grandes mayorías populares, “la pública felicidad”. Herederos de la ética de quienes nos antecedieron, reafirmamos nuestro compromiso con la memoria, con la verdad, con la justicia y con el Nunca Más Terrorismo de Estado.


Es desde esas referencias históricas que analizamos el escenario global y regional, caracterizado por un cambio de era, una crisis del capitalismo financiero, la alta concentración de la riqueza, emergencias socioambientales y un aumento de las tensiones geopolíticas con mayor gasto militar.


En un mundo multipolar en el que se profundizan las lógicas imperialistas contra el pueblo cubano y el recrudecimiento del bloqueo, el genocidio en Palestina, las guerras y los bloqueos o intervenciones unilaterales, nuestro Congreso reafirma la vocación pacífica y pacificadora, antiimperialista y multilateralista de la fuerza política, promoviendo la integración regional, el respeto al derecho internacional, el compromiso con la democracia y los DD.HH., el respeto irrestricto a la no injerencia en los asuntos internos de otras naciones, la autodeterminación de los pueblos y la defensa de la soberanía con la importancia de las elecciones en Brasil.


Realizamos este Congreso como cierre de un período que se inició en el año 2021, con el Congreso 50 Años de Unidad. La instancia supuso un riguroso análisis del rol de nuestra fuerza política durante los años de oposición al gobierno de la coalición de derecha, destacando la capacidad de resistencia, movilización y articulación con los movimientos sociales.


En esta etapa dimos pasos relevantes en la incorporación de las perspectivas de género y antirracista, el respeto integral a los derechos humanos, siendo pilares fundamentales del proceso de elaboración programática de cara a un nuevo ciclo de transformaciones iniciado con la victoria popular del 24 de noviembre de 2024.


La llegada al gobierno del presidente Yamandú Orsi supuso el comienzo de un período de gobierno, el cuarto a nivel nacional de nuestra fuerza política, condicionado por un nuevo escenario internacional y nacional, que nos desafía a ser capaces de llevar adelante un gobierno de izquierda, sobre la base de los principios y valores ratificados por este Congreso en un escenario político y económico desfavorable. Aún en estas difíciles condiciones, con la situación fiscal heredada y la falta de mayorías parlamentarias, nuestro gobierno viene cumpliendo con los compromisos asumidos durante la campaña electoral.

El congreso estableció los lineamientos estratégicos que guían la acción del gobierno progresista y la fuerza política orientados hacia un nuevo ciclo de transformaciones, sobre la base de prioridades claras: el crecimiento económico redistributivo con el objetivo reducir la desigualdad, la erradicación de la pobreza infantil, la transición ecológica justa y la garantía de derechos claves.


Para profundizar ese rumbo en un mundo en el que avanza la ultraderecha y el fascismo, nos proponemos seguir trabajando en la relación fuerza política, gobierno, trabajadores y organizaciones sociales, jugando el rol articulador ratificado por el Congreso 50 años de Unidad, con el objetivo de establecer un vínculo armónico, de mutuo respeto y autonomía relativa, coordinación y responsabilidad, que garantice el respaldo popular a las transformaciones.


El Congreso del Frente Amplio, máximo órgano de nuestra fuerza política, eligió por aclamación a Fernando Pereira para continuar como presidente en la etapa que comienza. Con la elección de Pereira reconociendo su liderazgo, aporte y trabajo comprometido, el Frente Amplio ratifica su rumbo estratégico con vocación de gobierno y una fuerte impronta de diálogo, participación ciudadana y descentralización en el marco de un proyecto de país de izquierda y progresista en favor de las grandes mayorías.

Nos proponemos seguir incorporando a la militancia por nuestro proyecto de país a las grandes mayorías nacionales, incorporando todas las formas de protagonismo popular que desarrolla nuestro pueblo en la búsqueda de una sociedad más justa. También continuar fortaleciendo nuestros comités de base, profundizando nuestra presencia en toda la diversidad territorial del país, y en los comités del exterior que deben profundizar las relaciones con otras fuerzas políticas de izquierda para compartir experiencias y suscitar apoyos, lo que es aún más necesario en el contexto de avance de las derechas en América Latina.

Por todo esto, inspirados en el legado del General Seregni, nuestra fuerza política sale del Congreso con la unidad fortalecida y con la mirada puesta en el futuro del país.

Convocamos a la más amplia convergencia de los sectores de trabajadores y trabajadoras, cooperativos, de la juventud, de los feminismos, de los sectores productivos nacionales y de los ámbitos académicos y culturales, para tejer los acuerdos que permitan ensanchar el bloque político y social de los cambios.

Montevideo, 18 de octubre de 2026