El ministro Gabriel Oddone acompañado del subsecretario Martín Vallcorba comparecen este lunes 22 de junio ante el Senado de la República para analizar la situación económica del país.

La delegación del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) está integrada además por la directora de Política Económica, Bibiana Lanzilotta; el director de la Asesoría Macroeconómica, Braulio Zelko; el director de Asesoría Tributaria, Álvaro Romano; el director de la Unidad de Gestión de Deuda, Herman Kamil; el director de Asesoría Política Comercial, Juan Labraga, y la directora Nacional de Inversiones, Isabella Antonaccio.
Oddone comenzó su intervención haciendo referencia al contexto internacional, marcado por tensiones geopolíticas, mayor volatilidad financiera, cambios tecnológicos acelerados, presiones sobre el comercio global y nuevos desafíos climáticos.
“Estamos ante un escenario de cambios vertiginosos, que están asociados a los desafíos que el cambio climático pone sobre la mesa, a la irrupción de la inteligencia artificial, a los impactos que esto tiene sobre el mundo del trabajo y a tensiones geopolíticas como las que no hemos visto en los últimos 70 años”, expresó el secretario de Estado.
Resultados alcanzados en un contexto adverso
A pesar de recibir una situación económica desafiante y el contexto global exigente, en 2025 el Gobierno cumplió todas las metas fiscales. La deuda pública se mantuvo por debajo del ancla de la regla fiscal, el resultado fiscal estructural permaneció estable, el endeudamiento neto fue inferior al tope legal (US$ 3.079 millones frente a US$ 3.450 millones) y se redujo la deuda flotante.
Asimismo, en 2025, el PIB creció 1,8% por encima del promedio de la última década, que fue de 1,1%. La inflación cerró en 3,65%, la más baja dentro del rango objetivo del Banco Central y con expectativas ancladas.
El mercado de trabajo también mostró avances: se crearon 26.000 empleos en 2025, en su mayoría formales, y el salario real aumentó 2,3% entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025. La pobreza consolidó una tendencia descendente, con especial mejora en la pobreza infantil.
En 2026, la actividad comenzó a mostrar señales de reactivación, con aumento del empleo respecto a diciembre y crecimiento desestacionalizado en el primer trimestre. Estos datos son relevantes porque muestran que el Gobierno está administrando el ciclo económico sin resignar los objetivos fiscales ni poner en riesgo la estabilidad. Además, subrayó el ministro, hubo una creación neta de 3.091 empresas en 2025.
En este marco, el jerarca explicó que el Poder Ejecutivo estableció una estrategia económica orientada a preservar la estabilidad, administrar los shocks externos, fortalecer la matriz de protección social y mejorar la competitividad para acelerar la inversión y el crecimiento.
Una estrategia para crecer y sostener el modelo de convivencia
Oddone explicó que la política económica del Gobierno persigue acelerar el crecimiento para asegurar prosperidad, reenfocar y fortalecer el Estado del Bienestar para reducir la desigualdad y proveer recursos para enfrentar los desafíos en materia de seguridad.
El ministro hizo referencia a la necesidad del país de evitar errores que históricamente limitaron su desarrollo: insuficiente apertura comercial, escasa profundidad financiera, baja acumulación de capital humano, inflación elevada, déficits fiscales persistentes y un sesgo discrecional de la política económica.
Por eso, la estrategia explicada por Oddone ante los senadores combina estabilidad macroeconómica, inserción internacional, promoción de la inversión, reducción de costos, mejora de la competitividad, rediseño y fortalecimiento de la protección social. El objetivo no es solo crecer más, sino crecer mejor: con más empleo, más productividad, mayor inversión, más innovación y una red de protección social más eficaz.
Fortalezas para enfrentar shocks externos
En un contexto global de conflictos bélicos como los que se han vivido en Medio Oriente, Uruguay cuenta con un conjunto de fortalezas que le permiten enfrentar mejor estos shocks internacionales.
“Años atrás un cambio en el precio del petróleo como el que tuvo lugar entre febrero y mayo de este año habría sido catastrófico”, subrayó el ministro.
Una de ellas es la matriz energética que tiene un 98% de generación renovable, lo que reduce la dependencia de combustibles fósiles y mejora la capacidad de respuesta ante episodios de volatilidad energética.
La inflación baja y la credibilidad del Banco Central del Uruguay habilitan una política monetaria más flexible sin comprometer las metas. Asimismo, la regla fiscal creíble limita el riesgo de desanclaje de expectativas.
El país conserva acceso fluido y diversificado al financiamiento internacional, el riesgo país es el más bajo de América Latina (52 puntos básicos) y un mercado doméstico más desarrollado. Además, la menor dolarización de la deuda reduce la exposición de las finanzas públicas ante depreciaciones del peso (55,5% de la deuda del Gobierno en moneda local).
El aumento de los precios del petróleo volvió a poner a prueba la capacidad de respuesta de la política económica. Frente a ese escenario, el gobierno utilizó los mecanismos previstos en la regla de fijación de los precios de los combustibles para amortiguar el impacto sobre hogares y empresas, evitando trasladar íntegramente los aumentos internacionales a los precios internos, explicó Oddone.
Protección social: crecer y cuidar mejor
Además, en el marco del diagnóstico y las recomendaciones que surgieron del Diálogo Social, el Poder Ejecutivo se plantea unificar transferencias, mejorar cobertura, reducir errores de exclusión, aumentar montos y priorizar a las embarazadas y primera infancia.
En la segunda intervención del MEF, el subsecretario Vallcorba hizo referencia a las recomendaciones del Diálogo Social que fueron priorizadas por el gobierno en lo que hace referencia al fortalecimiento del sistema de protección social.
Vallcorba repasó que cada vez nacen menos niños y tres de cada 10 niños nacen bajo la línea de pobreza. El objetivo de las recomendaciones del Diálogo Social son mejorar la cobertura y reducir costos de gestión, para aumentar los recursos destinados a atender la pobreza infantil.
Por otro lado, en materia previsional, el Gobierno implementará la causal de retiro anticipado a partir de 60 años con acceso universal con un requisito de 30 años de servicios. Además, mantendrá la edad normal 65 años con incentivos para postergar el retiro y no habilita la compatibilidad con otros trabajos.
El Gobierno se propone contemplar trayectorias laborales heterogéneas, informalidad, desgaste y cambios tecnológicos manteniendo al mismo tiempo la sostenibilidad del sistema.
En ese sentido valoró el fortalecimiento de las transferencias para la infancia un punto que “es de consenso de todo el sistema político y es un mandato ético, que a su vez representa también es un factor clave para la productividad y para la convivencia futura”, recalcó.
Un rumbo para aprovechar oportunidades
Por otra parte, en su alocución, el ministro detalló que la agenda económica del gobierno se estructura en torno a cinco prioridades: (i) mayor inserción internacional, (ii) estabilidad macroeconómica, (iii) consolidación de la desinflación, (iv) promoción de inversión y empleo, y (v) la reducción del costo de vida y mejora de la competitividad.
Oddone expresó que la agenda del Gobierno, en materia económica, es “seguir integrándonos a la economía global” y esto pone a Uruguay ante la mayor expansión de acceso a mercados de su historia. El ministro enumeró las acciones que se vienen realizando y destacó la entrada en vigor del acuerdo Mercosur-Unión Europea, la negociación Mercosur- EFTA y el proceso de análisis de cumplimiento para el Acuerdo Transpacífico (CPTPP).
Por otro lado, el Gobierno mantendrá las metas fiscales aprobadas en el presupuesto quinquenal. Asimismo, Oddone hizo énfasis en que la gestión del gasto es activa y focalizada, con prioridad en el gasto social, la inversión de mayor impacto, la seguridad, la infancia y las personas en situación de vulnerabilidad. “Una gestión quirúrgica, reasignando prioridades y estableciendo la seguridad y la población vulnerable, donde infancia y calle son lo más importante, como las claves del presupuesto” remarcó el ministro.
Seguidamente el secretario de Estado mencionó que la estabilidad macroeconómica se basa en una estrategia que apunta a fortalecer la credibilidad e independencia técnica del Banco Central, mejorar la transparencia de la política monetaria y asegurar consistencia entre política fiscal, monetaria y salarial. La baja inflación es una condición clave para proteger ingresos, mejorar la planificación empresarial, fomentar el ahorro y sostener la inversión.
“En Uruguay el 80% de la inversión es privada”
Oddone expresó que la inversión privada es clave para lograr el crecimiento económico del país y “esa es la razón por la cual hemos puesto sobre la mesa programas que ponen a la promoción de la inversión en el centro de atención”, subrayó.
Para ello, el MEF creó la Dirección Nacional de Incentivo a la Inversión, modernizó el régimen de promoción de inversiones COMAP y fortaleció la Ventanilla Única de Inversiones, con fuerte énfasis en las Mipymes.
Reducción del costo de vida y aumento de la competitividad
Por último, en base a un concepto en el que todo el sistema político y académico coincide: Uruguay es un país caro. Esto afecta tanto a los hogares como a las empresas, especialmente mipymes y exportadoras. Por esta razón, el Poder Ejecutivo presentó el Proyecto de Ley de Competitividad y Reducción del Costo de Vida, que tiene cuatro ejes principales: menos burocracia, promoción de la competencia y reducción del costo de vida; innovación y aceleración de la inversión y facilitación del comercio exterior, comentó el ministro.
Algunos ejemplos del proyecto que ingresó el 18 de junio al Senado para su tratamiento incluye: simplificación de trámites, silencios positivos, registro único de apoderados, central única de balances, certificado notarial electrónico, ventanilla única marítima, autodespacho aduanero, eliminación de papel en comercio electrónico, revisión de tasas, fortalecimiento de la competencia, publicación de precios por unidad de medida, herramientas fintech, finanzas abiertas, crowdfunding y fondos de inversión cerrados.
Sectores estratégicos para el crecimiento
La agenda del Gobierno también prioriza áreas estratégicas que impactan directamente en la competitividad: agro y riego, energía, logística, puertos, mercado financiero y adopción de estándares internacionales.
En agro, la promoción del riego es entendida como política de desarrollo, adaptación climática y reducción de vulnerabilidad productiva. En energía, la matriz renovable permite atraer inversiones vinculadas a biocombustibles, hidrógeno verde, centros de datos e industrias intensivas en energía limpia. En infraestructura, se impulsa un plan vial de US$ 2.100 millones, con intervenciones sobre casi 6.000 kilómetros de red nacional y más de 100 puentes. En puertos, la estrategia apunta a consolidar a Uruguay como plataforma logística regional.
Un rumbo claro frente a la incertidumbre
El gobierno propone una agenda integral para sostener la confianza, administrar los shocks, atraer inversión, generar empleo, reducir costos y fortalecer la cohesión social.
En tiempos de incertidumbre global, Uruguay tiene activos diferenciales: instituciones sólidas, baja inflación, matriz energética renovable, acceso al financiamiento, baja prima de riesgo, estabilidad política y una agenda económica consistente. La tarea del gobierno es transformar esas fortalezas en crecimiento sostenido, más empleo, mayor bienestar y un Estado de Bienestar mejor enfocado.
Fuente: mef.gub.uy