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Declaración de la Mesa Política Nacional en el marco de un nuevo Día Internacional de la Mujer

Declaración de la Mesa Política Nacional en el marco de un nuevo Día Internacional de la Mujer

DECLARACIÓN

Este 8 de marzo de 2026 nos encuentra en un escenario internacional donde se debilitan el derecho internacional, el multilateralismo y la soberanía de los pueblos. Nuevas formas de dominación combinan coerción económica, injerencia política y expansión neocolonial, como lo hemos visto en el bombardeo a Venezuela y el secuestro de su presidente, en el bloqueo criminal a Cuba y en el respaldo al gobierno de Israel al genocidio del pueblo palestino, así como los nuevos atropellos a muchos pueblos del mundo con los que amanecemos cada día. Son expresiones de un orden que erosiona democracias y amenaza la vida misma con la depredación de los sistemas naturales y las consecuencias terribles en el cambio climático. En este contexto, el desafío es entrelazar las luchas antiimperialistas, antipatriarcales y antirracistas, entendiendo que comparten una crítica común a las estructuras de opresión. Como fuerza política antiimperialista, diferenciamos con claridad a los gobiernos de sus pueblos. Mientras en EEUU se instala el trumpismo, el 8M también recuerda, entre otras, las luchas de las trabajadoras textiles en Nueva York y el gesto histórico de Rosa Parks en Montgomery. Hitos que muestran que la resistencia popular ha sido siempre motor de ampliación del ejercicio de los derechos. Fiel a su tradición, el Frente Amplio se reivindica como fuerza constructora y pacificadora. Rechazamos todas las formas de violencia y nos sumamos a los esfuerzos de las mujeres del mundo por sostener la paz, porque cesen las matanzas de mujeres, niñas, niños y adolescentes que siguen sucediendo en Gaza; entendemos la paz no sólo como ausencia de guerra, sino como construcción cotidiana basada en el respeto, la solidaridad y la convivencia democrática. Desde un enfoque universal de los derechos humanos, asumimos que profundizar la democracia implica transformar las estructuras que naturalizan la subordinación y colocar la igualdad en el centro. En este sentido, sin  un sistema de cuidados fortalecido, robusto y corresponsable, la autonomía económica y la participación política de las mujeres se ven limitadas. Nos definimos como antipatriarcales y antirracistas porque reconocemos que el patriarcado y el racismo son estructuras que organizan desigualdades y jerarquías. Es así, que hoy reafirmamos que no hay proyecto emancipador que deje intactas estas tramas, ni democracia plena sin participación real y en condiciones de igualdad para mujeres, niñas, niños, adolescentes y disidencias. En nuestra región crecen discursos de odio que buscan deslegitimar las luchas feministas, de las diversidades y disidencias sexo genéricas, amplificados por redes sociales que funcionan como nuevos espacios de disputa pública. Allí se reproduce la violencia política basada en género, la cosificación y también formas graves de explotación que afectan especialmente a niñas, niños y adolescentes en contextos de pobreza estructural y marginación. Sostenemos que la agenda de derechos no es un privilegio, sino una conquista democrática. La democracia paritaria no se limita a la representación formal: supone redistribuir poder y recursos, revisar prácticas arraigadas y erradicar la violencia política basada en género, también hacia adentro de nuestra organización, transformando nuestra cultura política y apostando a la construcción de liderazgos colectivos, solidarios y horizontales. Ante la persistencia de los femicidios, la violencia de género y vicaria, el Frente Amplio reafirma su compromiso indeclinable con la igualdad sustantiva y con una sociedad libre de violencias y discriminaciones. Desde esta fuerza política asumimos el compromiso de continuar impulsando respuestas integrales y sostenidas frente a la emergencia en violencia de género, con presupuesto adecuado, dispositivos territoriales fortalecidos y un sistema de justicia con perspectiva de género.

En este 8 de marzo convocamos a la movilización y a la participación activa en todo el territorio nacional. Alentamos a las mujeres frenteamplistas y a todas las mujeres del país a seguir organizándose, a seguir ocupando los espacios de decisión, a seguir desarmando las tramas de poder que sostienen la desigualdad. Nuestro compromiso ético es con una sociedad de cuidados donde la vida valga, donde no hayan niñeces y adolescencias con hambre, en la que ninguna mujer viva con miedo y donde la igualdad sea una experiencia concreta y cotidiana.

MESA POLITICA NACIONAL DEL FRENTE AMPLIO
Montevideo, 03 de marzo de 2026